LO QUE OTROS DICEN
En este edificante libro, la autora nos lleva hasta el lugar donde empieza el despojamiento. Si queremos la vida del Señor en nuestra vida, es indispensable aceptar sus tratos y procesos para que seamos hallados con ciertas características peculiares como las que tiene el Lirio entre las espinas, y así, Él pueda tener Su contentamiento contigo y conmigo porque estaremos destilando el aroma que es de Su agrado.
Martha Jaramillo, editora y diagramadora.
No muchos días atrás le comentaba a Patricia que el cristianismo no consiste en el lirio ni en los espinos, sino que se trata del lirio entre los espinos… Ella me dijo algo así: “¡Qué casualidad, ese es el título del libro que estoy preparando!”. ¡Pues aquí lo tenemos! …
Patricia ahora transciende o sublima las tinieblas del luto, el aroma de la mirra en Getsemaní, las muchas sombras que la Cruz proyectaba en su primer libro y nos adentra un poco más en la luz de la resurrección. El dolor y el sufrimiento ya han sido sublimados en el altar y subido como olor grato al Padre, que ha respondido con fuego de aprobación a su holocausto personal. Los claroscuros de la alborada comienzan a dar paso a los claros de la mañana, que aún habrán de crecer hasta la perfecta luz del mediodía; y, aunque el sabor agridulce de la Cruz no se pierde nunca de vista, se transciende con mayor pujanza mediante el gozo de la resurrección y la gloria de la victoria.
Al pedirme que le escribiera una reseña de presentación me obligó a leer por tercera vez el libro y mientras lo hacía entresaqué unos cuantos párrafos favoritos; sin embargo les voy a dejar solamente con el regusto de sus líneas finales y del poema personal autógrafo con el que Patricia echa el cierre. Sin duda será de mucha bendición y animará a muchos a tomar esta senda, la única que merece la pena ser recorrida: renunciar a todo y a todos para ganar el tesoro más precioso, que es ¡Cristo en nosotros, la esperanza de gloria!
¡Que lo disfruten!
José María Armesto, un lector en España.
Un escrito que reboza de fragancia buena para el alma y el espíritu. Muy bueno.
Marina Stendal, lectora.
Un libro que nos revela que debemos perder nuestra propia vida, para ganarlo a Él.
Claudia Vargas, lectora.
Me gustó mucho, pues nos muestra la forma cómo el Señor a través de las pruebas y las dificultades, nos enseña a morir cada día, para que Cristo sea formado en nosotros.
Piedad Hortensia Navarro López, lectora.